Hablemos de uno de los adn’s que más cumplidos me ha dado. Momento de Riiffs abre con un azafrán de textura cremosa, recubierto de espesa dulzura cristalina brindada por el azúcar y una mandarina sutil que ofrece un acorde cítrico vitalizante para que esta no se sienta sofocante ni pesada. En el corazón de la fragancia, a medida que el azafrán se asienta, un haba tonka cremosa emerge creando una calidez típica de las fragancias gourmand, que se mezcla rápidamente con una rosa vibrante que huele lujosa. A diferencia del Arabians Tonka de Montale, perfume en el que se inspira esta fragancia, el oud es menos protagonista y tiene como propósito balancear la dulzura de la composición, haciéndola, debido a lo polarizante del oud, más atractiva a la nariz común. El secado es, a mi nariz, la parte más adictiva: con una textura cálida y viscosa, la mezcla del caramelo con el amberwood crea una sensación de azúcar quemado, perfectamente balanceada por un cedro que aporta la madurez justa para que no se transforme en una fragancia chiclosa y para brindarle una excelente longevidad. Por último, quiero mencionar que, a mi parecer, es totalmente unisex y cualquiera puede usarla.
-Duración: 12+ horas en piel, días en ropa.
-Estela/Sillage: Fuerte.
-Proyección: Fuerte las primeras tres horas, moderada las siguientes tres e íntima el resto de la duración.
(Tener en consideración que estas especificaciones finales son según mi olfato y a como huele la fragancia reseñada en mi piel, se recomienda probar la fragancia en uno mismo antes de comprometerse a una botella entera)
