Esta fragancia se siente como una caricia al alma para esos días de frío, te sentís en una cafetería disfrutando de un roll de canela y un café turco mientras leés un libro. Abre con una cálida y especiada mezcla de canela y cardamomo que se siente acogedora y atractiva. Cuando la fragancia se asienta, se vuelve más suave y dulce con el praliné, la vainilla y el haba tonka, conservando las especias pero bajadas de tono. La nota de café se queda más en el fondo pero aporta una calidez adictiva que se convierte en la verdadera joya de esta fragancia; no es amarga ni atalcada, sino suave y algo dulzona debido al resto de notas de la composición. En la base de la fragancia se puede notar una vainilla algo más resinosa y oscura, debido al benjuí, pero no tanto como para que la vuelva difícil de usar o polarizante. En el calor o al sol puede sentirse muy pesada e inducir dolor de cabeza, así que es perfecta para los días nublados y de frío, así como para la noche. Si bien se trata de una fragancia unisex, tanto la nota del café como esa vainilla más oscura y resinosa de la base tienden a inclinarla un poco más hacia lo masculino. Tener en cuenta que puede requerir maceración para que la nota de café adquiera más protagonismo y aún más longevidad y profundidad.
-Duración: 8+ horas en piel, días en ropa
-Estela/Sillage: Enorme.
-Proyección: Enorme las primeras dos horas, fuerte por dos horas más e íntima el resto de la duración.
(Tener en consideración que estas especificaciones finales son según mi olfato y a como huele la fragancia reseñada en mi piel, se recomienda probar la fragancia en uno mismo antes de comprometerse a una botella entera)
